Existen seres invisibles. Y también existe lo que vendría a ser su contraparte, seres que generan seres invisibles. Estos últimos cuentan con el don de convertir en etéreos, de otorgar de esta propiedad casi fantástica a cualquier individuo, así sea contra su voluntad. No siempre los seres invisibles quieren serlo, no todas las personas desean contar con lo que para otros es un súper poder. Por el contrario, los casos más lamentables son aquellos en los que, al que se le confiere la invisibilidad deseaba todo lo contrario. Pero los seres que generan seres invisibles son despiadados, cuando han tomado una decisión no hay marcha atrás y eludir sus designios es casi imposible. Se conocen pocos casos al respecto.
¿Hay cura para la invisibilidad? Sí. No todo es malo para el ser invisible: puede perder esa condición (característica, estado) en tanto se aleje de aquel que se la otorgó arbitrariamente. Lamentablemente, en la mayoría de los casos, ambos seres están ligados por conexiones externas que son difíciles de deshacer.
La invisibilidad, finalmente, no sirve de mucho. No sirve de nada, en realidad. Todo eso de las películas son puras patrañas.


